martes, 1 de diciembre de 2015

Un indígena amazónico y un pintor europeo convocan a concurso mundial de arte para jóvenes artistas 25 mayo 2015

El indígena amazónico Nixiwaka Yawanawá y el pintor John Dyer pintan en el Bioma selvático del Eden Project.
El indígena amazónico Nixiwaka Yawanawá y el pintor John Dyer pintan en el Bioma selvático del Eden Project.
© Survival International
Tras la colaboración entre el indígena amazónico Nixiwaka Yanwanawá y el pintor británico John Dyer para crear una serie de pinturas en el Eden Project del Reino Unido, ambos artistas invitan ahora también a niños de todo el mundo a presentar sus obras de arte inspiradas en la selva tropical.
Nixiwaka Yawanawá y John Dyer crearon recientemente una serie de pinturas denominadas colectivamente "Spirit of the Rainforest" (Espíritu de la selva tropical) para enfatizar la necesidad de proteger el bosque tropical y los pueblos indígenas que viven en él para las generaciones futuras. Su residencia en el Biomedio del Eden Rainforest, el bosque cautivo más grande del mundo, terminó el 15 de mayo de 2015.
Desde el primero de junio se invita a todos los niños y jóvenes de hasta 16 años a presentar sus propios trabajos artísticos inspirados en la selva tropical a través de la web del Eden Project. Las mejores piezas serán expuestas entre las plantas del bioma de la selva tropical en una exhibición en el “Eden” desde el 17 de octubre de 2015.
Disfruta del vídeo de Nixiwaka Yawanawá y John Dyer en el que hablan del proyecto “Spirit of the Rainforest” (en inglés): 
 
Spirit of the Rainforest de The John Dyer Gallery en Vimeo.
El indígena amazónico, Nixiwaka Yawanawá, trabaja con Survival International, el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas y tribales para sensibilizar sobre las amenazas que estos pueblos y sus tierras enfrentan y para propagar el mensaje de que son los mejores conservacionistas y guardianes del mundo natural.
Nixiwaka dijo: “Cuando vemos al daño llegar a la selva es como si una parte de nuestro propio cuerpo hubiera sido herida. Se siente como una enfermedad que sube y necesita ser curada”.
El artista inglés John Dyer puntualizó: “La selva es una parte vital de nuestras vidas y nuestro futuro. Todavía no todos nos damos cuenta pero los pueblos indígenas de la Amazonia lo saben. Espero que al involucrar a los niños con la selva tropical a través del arte se pueda construir una preocupación a lo largo de sus vidas y una conexión con el ambiente”.

jueves, 30 de julio de 2015

Mónica Cabrejos denuncia trato discriminatorio en la FIL Lima 2015


 La actriz y escritora denunció que no recibió el trato esperado de parte de los representantes de la feria cultural.
Mónica Cabrejos, a través de un comunicado, denunció actos que consideró irrespetuosos y discriminatorios por parte de los organizadores de la FIL Lima 2015, evento cultural organizado por la Cámara Peruana del Libro. Según evidencia, los organizadores no respetaron su horario de presentación. 
Según la actriz, el 25 de julio a las 7 de la noche estaba programada la presentación de su libro "Confesiones de Afrodita" en el Auditorio César Vallejo. Sin embargo, se le comunicó tiempo antes que su presentación no podría ser posible ya que la actividad anterior comenzó con retraso. 
"Situación que es inusual porque las actividades son estrictamente puntuales, apropiándose del horario y la sala que la misma Cámara Peruana del Libro (CPL) nos había designando", escribió Cabrejos. 
Se intentó posponer la presentación, pero la autora no accedió. No habiendo terminado la presentación anterior, se les ofreció una sala diferente con sólo 35 minutos para la presentación. Asimismo detalla que ningún representante de la FIL se acercó para ofrecer disculpas por "el maltrato a su persona, al público asistente y a los medios de prensa". 
El comunicado también detalla que no es la primera vez que recibe un trato irrespetuoso en esta feria cultural ya que, en el 2014, colocaron la presentación de uno de sus libros para adultos en un horario infantil. Todas estas acciones, según cierra el comunicado, motivaron la cancelación de su próxima presentación. 
"Por tanto, anuncio la cancelación de mi presentación programada para este viernes 31 dejulio a las 7 pm, dado al maltrato profesional, la constante falta de respeto y por la evidente discriminación de parte de los organizadores de la FIL. Lamento profundamente que los responsables de promover la lectura y la educación en nuestro país tengan acciones sesgadas, prejuiciosas y discriminatorias contradiciendo su misión de promover la libertad de pensamiento y la amplitud de criterio", finaliza el comunicado. ¿Consideras que hubo discriminación a la escritora? Déjanos tu comentario en la parte inferior. 


FUENTE.
http://www.newslocker.com/es-pe/region/lima/mnica-cabrejos-denuncia-trato-discriminatorio-en-la-fil-lima-2015-larepblicape/view/

sábado, 25 de julio de 2015


Con motivo  de  Fiestas  Patrias.

COLEGIO DE PERIODISTAS RENDIRÁ HOMENAJE A COLEGAS QUE TRIUNFARON EN EL EXTRANJERO

Un reconocimiento especial a  los  periodistas  peruanos  que  tuvieron destacada  actividad  profesional  en el  extranjero rendirá  este  sábado  el  Colegio de  Periodistas  de  Lima  con motivo  de  Fiestas  Patrias .

Los homenajeados, algunos que  vendrán especialmente  para la ocasión, son : Gustavo  Gorriti (La  Prensa  de  Panamá), Cristóbal  Bouroncle (France Presse), Roger Reyna (United Press International),   Fernando  Yovera (Telemundo),  Hugo  Coya (CNN), José  Antonio Camborda (Miami Herald), Nestor Ikeda (Associated Press), Máximo Torres (El Mundo  de  Boston), Nelly Apaza (Universidad de  Los  Ángeles), y Olga Yanayaco (Universidad de  Luxemburgo), y serán premiados con la Medalla  de  Honor  al  Mérito  de  la  Orden.

El acto tendrá lugar el día sábado 25 de Julio del presente, a las 12 del dia, en el local del Colegio de Periodistas, en Avenida Canevaro 1474, Lince, el ingreso es libre.

Lince, 23 de  julio de 2015.


Con el  ruego  de  su  difusión.

lunes, 25 de mayo de 2015




Juana Gallegos
El octogenario pintor Eduardo Moll presentó lo último de su obra Remembranzas. Su biografía tiene dos momentos importantes: fue el pionero del Pop Art en el país y el artífice de la primera escuela de arte para presidiarios.
Fotografía: Félix Ingaruca 

En medio del jardín del Centro Penitenciario de Lima, atrapado en una jaula, como un animal, estaba Jorge Villanueva, al que todos llamarían el 'Mounstruo de Armendáriz'; un hombre que sorprendió a los limeños en 1954, tras ser acusado de violar y matar a un niño de tres años en una quebrada de Miraflores.
 
En ese entonces, Eduardo Moll era aún un veinteañero que había iniciado un proyecto un tanto atrevido en aquella cárcel. Enseñaba pintura a los reclusos y no contento con eso había convencido al director de la penintenciaría para que, además, se realizaran conciertos de música clásica.
 
Aquella vez, Moll vio a Villanueva en medio del panóptico -terreno que hoy ocupan el hotel Sheraton y el centro comercial Real Plaza en el Cercado- se acercó con cierta piedad y le dijo: “Hoy en la noche habrá un concierto de la Orquesta Sinfónica. ¿No querrá usted ir?”. Villanueva le respondió que no. Le quedaban pocos días de vida pues había sido condenado a pena de muerte. Era 1957. “Me invitaron al fusilamiento. No asistí”, dice Eduardo Moll que ahora tiene 85 años y está rodeado por las pinturas de su galería de arte en Miraflores.
 
Moll rememora al 'Monstruo de Armendáriz' para hablar de un capítulo de su vida por el que se hizo muy famoso en los cincuenta. Fue el creador de la Escuela de Arte de la Penitenciaría de Lima. Él fue uno de los primeros al que se le escuchó hablar de aquella teoría que la mayoría toma por imposible: reeducar a los delincuentes a través del arte. 
El arte libera. Usted se olvida de todo cuando dibuja o pinta un retrato o un paisaje.
 
¿Y se puede olvidar un crimen?
 
Yo trataba a mis alumnos como cualquier estudiante de artes plásticas. Jamás les pregunté sobre sus crímenes, porque consideraba que era una falta de respeto. Eso sí, a veces me decían: “Ojalá, profe, usted pueda saltar aquel minuto fatal que yo no pude saltar, por el que estoy aquí”.
 
"ERAN COMO MI FAMILIA"
 
La vida del pintor Eduardo Moll Wagner está resumida en voluminosos cuadernos clasificados. En ellos ha pegado todos los recortes de periódicos en los que se habló de su carrera de pintor y  figuran además sus innumerables columnas como crítico de arte.
 
Moll es uno de los pintores más notables del país. Las reseñas lo citan como el pionero del Pop Art. Y desde su primera exposición, en 1952, su producción artística no ha parado. Esta semana inauguró su última exposición en una galería sanisidrina a la que llamó 'Remembranzas' y en la que  se destacan sus composiciones abstractas.
 
Su propia galería, instalada en la cuadra 11 de la avenida Larco, Miraflores, es la segunda más antigua de Lima. En ella se exhiben los cuadros de cotizados pintores. Entre ellos resalta uno del joven artista José Luis Carranza, a quien Moll descubrió cuando era un colegial: “Vino a pedirme que viera un cuadrito suyo exhibido en un bar de Barranco. Lo vi. Le dije que vaya a estudiar a Bellas Artes”.
 
Moll cuenta que decidió enseñar a pintar a los reos del Panóptico tras un robo que sufrió en París y que lo dejó postrado en cama por varias semanas.
 
“Me pregunté, ¿qué puedo hacer para castigar a los delincuentes? Pues enseñarles a pintar”, se responde Moll arrastrando la erre. Es el vestigio que le queda de su origen alemán, pues el pintor nació en Leipzig y sus padres lo trajeron a Perú a los 9 años.
 
A la gran penitenciaría de Lima, conocida como el Panóptico, se entraba por una puerta de bronce que miraba al Palacio de Justicia. Las paredes que rodeaban la cárcel eran inmensas, medían 12 metros de altura y estaban pintadas de rojo. Moll pasó por esa puerta cuando le  planteó su plan al director de aquel penal. Sin tanto papeleo le dijeron que sí, que daría clases de arte a los reos tres veces por semana.
 
“Pasé seis años entrando y saliendo. Ellos eran como mi familia”, dice Moll y recuerda con gracia la bodega del preso Mamoru Shimizu, un militar japonés que había matado a siete parientes suyos. “Y fíjese, lo veía afeitar al director del penal con una navaja, tranquilo, sin ninguna mala intención”.
 
Lima era aún una ciudad de pocos habitantes. Y por lo tanto su principal penal tenía poco reos. No habían más de 500 en el Panóptico y cada uno dormía en una celda, y ocupaban su tiempo en talleres de cerámica o armando sobres de telegramas. “El penal tenía diez clubes deportivos, de fulbito, vóley, básquet menos de tiro, claro”.
 
Se presentaron quince a su clase de arte de los cuales quedaron diez. Moll se abastecía de bastidores que él mismo fabricaba a base de tocuyo templado con agua de cola y  tiza molida.
 
Me decía que jamás habló con sus alumnos sobre sus crímenes...
 
Me informaba previamente por los guardias. Sabía que fulano de tal estaba acá porque encontró a su esposa con un tipo y que había sido condenado a 20 años por matarla o cosas por el estilo.
 
El mejor alumno de su clase estaba condenado a veinte años por haber asesinado a su hijo. Moll llegó a apreciar tanto su talento con el pincel que cuando lo trasladaron  al Sepa, a aquella colonia de reos que quedaba en medio de la selva de Ucayali, él mismo fue a pedir su retorno al ministro de justicia de ese entonces. La última noticia que tuvo de él fue que tras cumplir su pena se convirtió en un gran diseñador de interiores.
 
SENSIBILIDAD DEL CRUEL
 
Los titulares llamaron la atención: “Plan para convertir a reos en artistas”, así encabezó el diario Última Hora en 1957 una nota sobre la primera exposición-venta de la Escuela de Arte del Centro Penitenciario. Sería la primera de cuatro. Casi todos los cuadros encontraron compradores. Algunos fueron adquiridos por el director de la Penitenciaría y por el entonces presidente de la cámara de diputados.
 
Los reos habían aprendido de forma eficaz todo lo que se debe saber para pintar: el dibujo de bodegones, las técnicas del carboncillo, las témperas y el óleo. “Claro, nunca les llevé un desnudo porque se me iban encima”, bromea Moll, mientras muestra la reproducción de la pintura de uno de sus alumnos. Es una vista panorámica de la Plaza San Martín. 
Parecía que Moll quería despertar a toda costa la sensibilidad de sus alumnos, porque además de las clases de pintura organizó conciertos de la  Orquesta Sinfónica Nacional dentro del penal.
 
¿Qué sensibilidad tendría alguien que ha matado a sangre fría?, le pregunto.
 
Para ser criminal o delincuente hay que tener mucha sensibilidad o, ¿usted cree que es fácil matar a alguien? Yo intentaba cambiar esa sensibilidad negativa y convertirla en positiva a través del arte o simplemente escuchando El Cascanueces.
 
La aventura del pintor Moll en el 'Panóptico' terminó en 1962. Al año siguiente organizó una nueva escuela de pintura en el Reformatorio de Menores de Maranga. Se encontró con niños y adolescentes que ya habían perdido la inocencia en el submundo del delito: “Pluto, un reo de 18 años, ya había matado a cuatro”, dice el pintor. “No es muy simple encontrarse con una mano que agarra un lápiz y que tres meses antes ha ahorcado a una persona”. Cinco décadas después, el pintor se ha embarcado en otra empresa. Dicta clases de pintura a invidentes en el local de la Unión Nacional de Ciegos de la Plaza San Martín. Sólo tiene dos alumnos. 
 
 
FUENTE
 
http://larepublica.pe/impresa/ocio-y-cultura/2274-moll-y-los-demonios-del-panoptico?__scoop_post=2966a590-026a-11e5-ebb2-842b2b775358&__scoop_topic=618184#__scoop_post=2966a590-026a-11e5-ebb2-842b2b775358&__scoop_topic=618184

viernes, 8 de mayo de 2015

Enredados en las redes


Cada día se hace más evidente la importancia que Internet y las redes sociales vienen adquiriendo en el quehacer político. Los ejemplos abundan. En lo positivo, la capacidad de unificar voluntades, articular acciones en defensa de plataformas concretas, hacer un seguimiento regular de las medidas que comprometen los intereses ciudadanos, a través de blogs que congregan a ciudadanos decididos a hacer escuchar su voz.


También Internet puede convertirse en un cementerio de las ilusiones fallidas. Está la caída libre en la que ha entrado la popularidad del alcalde Luis Castañeda Lossio ahora que las redes permiten hacer un seguimiento diario de sus iniciativas y ya no puede moverse con la libertad con que lo hacía antes. El borrado de los murales de Lima, la destrucción de la reforma de transporte, la liquidación del proyecto Río Verde, la construcción de un by pass sin estudios previos y sin autorizaciones, la destrucción de la playa La Pampilla, su inasistencia total a las sesiones del Consejo son el tipo de acciones que Castañeda podía permitirse contando con la complicidad de los grandes medios de comunicación y una política que combinaba el cinismo y los hechos consumados. Así se desempeñó en sus gestiones anteriores y parece que aún es incapaz de entender por qué la receta hoy no funciona más.


En otras oportunidades las redes sociales pueden desnudar las miserias de los hombres públicos, como lo ha mostrado el intercambio producido esta semana entre el congresista arequipeño Juan Carlos Eguren y el líder de Tierra y Libertad, Marco Arana. 

Eguren es uno de los líderes más destacados del PPC y su visión de las cosas es hoy hegemónica en el partido de Lourdes Flores. Se ha distinguido como uno de los más importantes defensores de los intereses de la Southern. Ha aparecido asimismo apadrinando al Colectivo por el Desarrollo de Islay, un grupo que apoya al proyecto minero y niega tener vínculos con la Southern, pero que tiene un integrante, Néstor Flores, que recibió 100 millones de soles de la empresa para financiar obras, según la investigación del portal arequipeño ElBuho.pe. Gracias a los buenos oficios de su padrino al colectivo se le abrieron las puertas de importantes medios de comunicación en Lima y de varias oficinas del Estado.

Eguren inició el intercambio en las redes enviando un post que tenía como uno de sus destinatarios a Marco Arana. “¿Quién sabe –preguntó– en qué distrito nació el presidente Gonzalo, Guzmán, el desgraciado terrorista? Nació en la zona del conflicto de Tía María, por eso lo quieren reivindicar” (me he visto obligado a introducir algunas imprescindibles correcciones ortográficas y gramaticales al texto de Eguren). 
La respuesta de Marco Arana fue preguntarle si había perdido la razón o si sufría algún problema psicótico, a lo que Eguren respondió: “Yo no tengo muertos en mi conciencia como usted, yo no le robé a la Iglesia como usted, yo no vivo como rico sin trabajar”. Arana respondió: “Usted miente, miente. Insulta y ofende, e incluso amenaza. Pensé que se podría debatir. Está claro que eso no es lo suyo”, dando por terminado el intercambio. Eguren contestó, fuera de sí: “Cuando respondas por las viudas y huérfanos que dejaste, habla, miserable”
La inmunidad parlamentaria protege a Eguren de una eventual demanda judicial y es poco probable que Arana lleve el caso ante la justicia. Pero del juicio del cual no puede escapar es el de los ciudadanos que se han convertido en depositarios involuntarios de sus desbordes verbales desde que decidió subirlos a las redes sociales. 

Asociar la oposición del campesinado del valle del Tambo al proyecto de la Southern con que Abimael Guzmán nació en la zona es el tipo de disparates que uno puede permitirse soltar en el ámbito de su esfera social más íntima, pero que tienen consecuencias desastrosas cuando son lanzados en las redes sociales. Se trata de una versión extrema del discurso que hoy agita la derecha más primitiva, acusando de “terroristas” a todos los que se oponen al proyecto de la Southern. Llama la atención que un parlamentario que uno asume que debiera tener cierta experiencia política –más aún si es asesorado por Carlos Raffo, el autor de la expresión “terrorismo antiminero”– cometa un desliz digno de un adolescente incapaz de distinguir entre los disparates que uno se puede permitir soltar alegremente entre amigos y las cosas que pone por escrito en las redes, que fácilmente pueden convertirse en un pasaje a la inmortalidad. 
Para bien o para mal, guste o no, el mundo está cambiando.

Por Nelson Manrique


 FUENTE.
http://www.larepublica.pe/columnistas/en-construccion/enredados-en-las-redes-05-05-2015?__scoop_post=217cb5c0-f411-11e4-f322-842b2b775358&__scoop_topic=588733#__scoop_post=217cb5c0-f411-11e4-f322-842b2b775358&__scoop_topic=588733